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En
seguridad
A
12 años del crimen de Cabezas
Por:
Martha Arriola*
Si
algo nos aterrorizó como comunidad entonces, además
del hecho en sí mismo, fue percibir detrás del
horrendo crimen, la mano policial. A fines del ´97,
antes de cumplirse el primer aniversario del asesinato del
periodista José Luis Cabezas, se produce la intervención
de la Policía Bonaerense. La conducción policial
se encontraba jaqueada entre el oprobio popular, fruto de
sus componendas mafiosas con el crimen organizado, y un sistema
político que no estaba dispuesto a seguir permitiendo
el autogobierno de las fuerzas de seguridad. Las implicancias
en secuestros, armado de causas, bandas mixtas de piratería
del asfalto, negocios de desarmaderos, zonas liberadas, constituían
un altísimo costo para el acuerdo.
El proceso de intervención de la "maldita policía"
bonaerense (llamada así también por su participación
activa en la dictadura militar, en la tortura y desaparición
de personas) contó con el acuerdo unánime de
todas las fuerzas políticas y con el trabajo serio
y comprometido de un equipo altamente calificado. Arslanian,
Binder, Lugones, tres nombres que expresan a un conjunto más
amplio que jugó una apuesta fuerte al diseño
y construcción de un sistema de seguridad pública
nuevo, que superara la concepción reduccionista -perimida
ya en el mundo- de seguridad como problemática estrictamente
policial. Desde la concepción misma del plan, uno de
los rasgos distintivos y principal garante de su consecución
fue la participación comunitaria a través de
los foros de seguridad.
Desde ese momento de intervención consensuada pasaron
mas de 10 años, de los cuales prácticamente
la mitad fueron de contra-reforma, es decir: dar marcha atrás
en la decisión de llevar a cabo el Plan. Pero quedaron
instalados conceptos centrales para tener una provincia más
segura: conducción política de la fuerza policial,
formación y profesionalización, descentralización
estratégica y operativa y básicamente una idea
central que los foros de seguridad encarnaron e hicieron propia:
"El pueblo de la Provincia de Buenos Aires es el sujeto
fundamental de la seguridad pública" y por lo
tanto es "un derecho de los habitantes de la Provincia
de Buenos Aires y un deber de su Gobierno promover la efectiva
participación comunitaria en la elaboración,
implementación y control de las políticas de
seguridad pública". (Art. 10 y 11 de la Ley 12.154).
Periódicamente los medios masivos de comunicación
vuelven la mirada a experiencias exitosas en materia de seguridad
y allí aparece, por ejemplo, la tarea que Antanas Mokus
y su equipo de gestión llevó adelante en Colombia
para disminuir la violencia y el delito. Pues bien, esas experiencias
también se vinieron desarrollando en la provincia en
forma intermitente ( 98-99/ 2004-2007) a través de
la red de foros de participación comunitaria en seguridad
y de la ejecución de dos programas centrales, entre
otras tantas experiencias que fueron surgiendo de la práctica:
el Programa de Respuesta Múltiple para la prevención
comunitaria de la violencia (PRM), cuyo eje de trabajo y de
convocatoria fueron organizaciones y adolescentes de comunidades
altamente vulnerables y la mayoría de los protagonistas
pibes en conflicto con la ley penal; y el Programa CERCA del
servicio de policía local (evaluación comunitaria
del servicio policial de cada jurisdicción ) para el
cual se elaboraba un mapa de prevención del delito,
en serio ( no la burla de De Narváez), cara a cara,
policía- comunidad, trabajando un acuerdo a ser cumplido
una vez realizado el mapa.
A mediados del año 2007, en Parque Norte se desarrolló
el Primer Foro Internacional de Participación Comunitaria
en Seguridad, del cual participaron más de 5000 personas-
la mayoría integrante de Foros Vecinales de Seguridad.
En el Foro Internacional no se debatieron sólo conceptos.
Además de las exposiciones de los especialistas nacionales
e internacionales, se compartieron en talleres simultáneos,
prácticas concretas y efectivas de prevención
de la violencia y del delito. El evento constituyó
una convalidación fuerte del proceso iniciado. Y demostró
que hay experiencia sembrada en la provincia de Buenos Aires
con perspectiva de política pública, no ya de
microexperiencias.
Para el 2007, a 10 años del brutal asesinato de José
Luis Cabezas, la participación comunitaria ya era una
realidad palpable en la provincia: más de 350 foros
de seguridad, organizaciones barriales que se animaron a participar
en la temática, aun provenientes de otras experiencias,
como las "Madres contra el paco", las familias que
transformaron su dolor en lucha: todos ellos constituyen una
red vasta, seria y solidaria de más de 5.000 organizaciones
comunitarias y sectoriales que participan activamente en la
elaboración de planes de prevención local y
en la gestación de una nueva relación policía-comunidad.
No nos olvidamos de Cabezas. Por el homenaje activo y permanente
de sus compañeros, por una comunidad que tomó
conciencia de que se había llegado a un límite.
No nos olvidemos tampoco de los dolorosos aprendizajes de
nuestra historia. El autogobierno de la policía lleva
indefectiblemente a que esta pesadilla se repita. La activa
participación comunitaria en las políticas de
prevención del delito y de control social de las fuerzas
de seguridad es una experiencia con probada eficacia que debe
profundizarse para que el fantasma de la "maldita policía"
no vuelva a sobrevolar sobre una cava cercana a Pinamar, donde
un monolito y una cruz nos piden que no olvidemos.
·Martha
Arriola fue Jefa de Gabinete de la Intervención de
la Policía Bonaerense y Subsecretaria de Participación
Comunitaria del ministerio de Seguridad de la provincia de
Buenos Aires (2004 - 2007)
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