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Encrucijadas en las transformaciones de La infancia:
De la Tutela a la Protección de Derechos
Por:
Equipo de investigación:
Directora: Lic. Edith Pérez (U.N.L.P.)
Integrantes: Lic. Irene Ascaini y Lic. Sandra Tomaino, (psicólogas)
; Carlos Alessandro, estudiante avanzado de Psicología;
Lic. Natalia Lucesole, y Lic Mariano Meloto ( Antropólogos)
y Evangelina Odorizzi, Lic en Sociología.
Este trabajo lo realizamos
en el marco de la Facultad de Psicología de la UNLP
con un grupo interdisciplinario de investigación .
Se titula: Encrucijadas en las transformaciones de la infancia:
De la tutela a la protección de derechos.
Con esto queremos indagar en el momento del cambio de paradigma
acerca del abordaje de la infancia para analizar el proceso
de institucionalización de la Convención en
las instituciones que trabajan con niños y adolescentes
en la ciudad de La Plata
Pero para hablar del "cambio de paradigma"
es necesario explicar algo acerca del paradigma anterior:
Desde fines del siglo XIX y a lo largo del siglo XX, el campo
de la infancia - adolescencia estuvo atravesado por las significaciones
sociales de niños/as y adolescentes como "incapaces".
Consecuentemente las estrategias sociales y las organizaciones
institucionales tuvieron por objetivo un niño/a objeto
de tutelaje. Así, los dispositivos para la intervención
y la asistencia fueron produciendo fuertes líneas de
sentido que hegemonizaron el campo y los conceptos. Tales
categorías y valores articularon lo que se caracteriza
como la "doctrina de la situación irregular".
La significación de la infancia que atraviesa la doctrina
de la situación irregular invisibiliza el efecto de
las diferencias de clase social, de las desventajas e inequidades.
De este modo y por sucesivos deslizamientos de sentido, produce
tres pasajes en nociones que son pilares de la doctrina: infancia
en peligro - infancia peligrosa; objeto de protección
/ compasión - objeto de represión; niño/a
- menor. Si las estrategias de la beneficencia y la caridad
originaron las instituciones asilares de asistencia a la infancia;
el contrato y la tutela sostendrán el surgimiento de
las instituciones de resocialización. Nace así
el dispositivo correccional y de aquella infancia en peligro
social - moral llegamos a una infancia peligrosa para la sociedad.
Este niño/a carente, en riesgo, abandonado, objeto
de tutela, por parte de la familia o por su falta o incapacidad,
ingresa en el dispositivo tutelar del Estado donde se crea
el "menor". En este marco se abrió camino
a políticas públicas que segmentaban la niñez
entre "niños" y "menores". Los
niños son los incluidos en la familia y la escuela.
Para los "menores", vocablo que se antepone en las
carátulas de los legajos de los niños asistidos,
se pone en marcha un dispositivo institucional bajo la orbita
del poder judicial, para el control social de la infancia
pobre.
La Convención Internacional sobre los Derechos del
Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones
Unidas en el año 1989, fue incorporada a nuestra Constitución
Nacional en el año 1994.
La significación central de infancia que recorre la
Convención y los documentos anexos que conforman la
doctrina de la Protección Integral, define al niño/
a - adolescente sujeto pleno de derechos, que expresa sus
opiniones y tiene derecho a ser escuchado. Goza del derecho
a la educación, a la salud y a la práctica de
los derechos humanos. Podríamos afirmar que, esta significación
de la infancia que se lee en la Convención apunta a
construir una noción de ciudadanía sin discriminaciones
por inscripciones de clases sociales, género, religión,
etnias y otras diferencias.
Como puede observarse, cada doctrina o paradigma encierra
una concepción diferente del Niño/a, con distintas
estrategias a la hora de intervenir.
El paradigma de Protección Integral elimina la noción
de menor e iguala a todos los niños y adolescentes
en tanto sujetos de derecho. Se propone conformar un dispositivo
de atención integral de las problemáticas de
la niñez.
Estos antecedentes nos proporcionan elementos interesantes
para analizar el proceso de institucionalización del
nuevo paradigma a través de las significaciones sociales
que circulan en el interior de los distintos dispositivos
institucionales, encargados del diseño, implementación
y/o ejecución de políticas, programas y/o proyectos
de atención a la niñez y adolescencia.
Para el desarrollo de este proyecto hemos
utilizado un abordaje cualitativo, y dentro de los instrumentos
de recolección de datos escogimos la entrevista en
profundidad. Este método permite recorrer las pautas
de análisis propuestas, mediante la perspectiva de
los actores en una charla abierta y amena (Las entrevistas
fueron realizadas durante el año 2008).
Para ello contactamos ciertos actores en el campo de la infancia,
cuyos roles respondieron a la tipología que establecimos
previamente.
Posteriormente, hemos analizado los resultados obtenidos mediante
la comparación de las matrices entre las entrevistas,
siguiendo las categorías predefinidas a indagar.
Presentaremos ahora las principales conclusiones
a las que abordamos en torno a la idea de la convivencia de
ambos paradigmas, sus dificultades en el trabajo cotidiano
y la consideración acerca de las principales debilidades:
Hemos podido observar que los nuevos discursos sobre la niñez,
producidos desde el paradigma de la protección integral,
no siempre se plasman en las prácticas cotidianas de
los actores institucionales. Si bien existe un nuevo discurso
sobre la niñez y adolescencia, no existen aún
prácticas institucionalizadas que acompañen
el marco legal. Desde las instituciones podríamos expresarlo
como la falta de coherencia interna o bien de un modelo único
a seguir, dependiendo sobre todo de la formación y
opinión de los distintos sujetos que trabajan en las
instituciones. Esto genera contradicciones no sólo
en las representaciones de la niñez/ adolescencia,
sino también en las acciones a seguir.
Con respecto a este tema, la trabajadora social lo vivencia
como si la ley estuviera "en un proceso de prueba..."
"...lo difícil de esta situación, (cuando
conviven dos paradigmas) es trabajar con el resto de los
empleados, es terminar de coordinar con el resto de los empleados,
el funcionamiento institucional,". Agrega al respecto:
"...En lo cotidiano me vivo peleando con la comisión
directiva. Nosotros no somos los dueños de la vida
de ninguna de las nenas acá adentro, pero cuando se
trabaja el tema del egreso, hay que darles explicaciones,
porqué dicen que acá van a estar mejor
"
Las opiniones del director de la institución cerrada
para adolescentes, coincide en algunos puntos. Manifiesta
la dificultad del trabajo en equipo cuando no existe un único
modelo a seguir: "Yo siempre creí en la Convención,
siempre practiqué la Convención, tuve una concepción
del pibe como un ser humanos con derechos iguales a los míos,
desde lo afectivo, con necesidad de explicarle
pero
bueno, yo soy una persona en la institución. Si hay
un conflicto con un pibe, mi estrategia sirve si la comparto
con los que en ese momento van a intervenir. Si yo voy a hablar,
y viene uno atrás a agarrarlo del cogote antes de hablar,
ahí tenés un conflicto; tenés uno que
quiere hablar y otro que le quiere poner las esposas. Bueno,
eso pasa en la institución, porque hay mucha gente
que trabaja"
De acuerdo a los entrevistados, esta
distancia entre los nuevos discursos y las prácticas
institucionales, está relacionado con la falta de capacitación
para que este nuevo paradigma se internalice. No hay promoción
del nuevo marco legal, ni de las significaciones que el mismo
transmite: "
Si se transformó la realidad
y hoy la Convención es ley, y no se transforman los
mecanismos de pensamiento que van a ver esa realidad, estamos
muertos!" ... "El Patronato sigue!" (Director
de Institución cerrada para chicos en conflicto con
la Ley Penal) Además enfatizó en la falta de
capacitación para entender y aprehender los contenidos
de la nueva ley. "Hoy el problema es que se ha aprobado
el nuevo marco legislativo penal en relación a la provincia
de Buenos Aires, y no se ha establecido ningún marco
de capacitación para que la gente por lo menos se adoctrine
a los principios de la nueva normativa" "Entonces
la Convención es un norte... es un aparato doctrinario,
una guía que te puede servir para decir que hay que
ir para allá. Pero como herramienta concreta de trabajo,
yo creo que no sirve, la Convención sólo como
librito"
Al respecto de esta cuestión, la opinión de
la Trabajadora Social fue que el conocimiento de la nueva
ley es exclusivo de los profesionales y que el Tribunal tiene
poder para intervenir en el trabajo con los casos determinados.
Sin embargo marcó que la deficiencia está en
el tema del trabajo con la familia y el desconocimiento por
parte del entorno del niño del nuevo marco legal.
Con respecto al conocimiento comentó: "La ley
nueva la sabemos nosotras, pero los padres..." "...el
Tribunal me puede bajar línea a mí como diciendo:
vos como asistente social podes trabajar de esta manera este
caso, pero ¿La familia?" En torno a la idea
de la promoción y divulgación agregó:
"no hay promoción de la nueva ley. Los talleres
fueron para los profesionales, puntualmente, fueron focalizados
hacia nosotros, no fue para la comunidad, no fue abierto,
entonces el tema de la nueva ley
"
El director de una escuela marcó que la dificultad
en el conocimiento de la ley es un problema social, lo expresó
como una falta de compromiso. Si bien aclara que hay algunos
maestros y profesores que están comprometidos con la
cuestión de informarse y capacitarse; la mayoría
prefiere que en lugar de que le den material para leer, se
lo den explicado: "La Convención está
pasando por gabinete, no está pasando tanto por maestros,
por maestros pasó dos o tres veces pero paso de largo
porque es mucho texto para leer, en general prefieren un texto
que ya esté digerido y que se lo expliquen ¿no?
esa es un poco la actitud, la misma actitud que tiene la sociedad".
Por lo tanto, aparecen planteadas y de manifiesto en las entrevistas
realizadas, la existencia de una nueva concepción de
la niñez, un nuevo paradigma y una nueva ley, que buscan
instaurarse, en convivencia con el modelo anterior, a modo
de un reciclado que no termina de encajar en el entramado
social compuesto por aquellos que fuimos socializados en y
por las viejas categorías. Pero como todo cambio social
que implique un cambio de paradigma, las instituciones de
La Plata se encuentran en transformación, adaptándose
al nuevo marco legal. Recién se encuentran en construcción
los nuevos dispositivos emanados de las nuevas normativas.
Proceso lento que requiere de una nueva ingeniería
institucional que permita estrechar los lazos entre lo que
se promulga y lo que se practica en nuestra sociedad actual.
El marco legal garantista es fundamental, pero solo con nuevas
estructuras no alcanza, es necesario construir un nuevo imaginario
social y nuevas prácticas, que son los espacios simbólicos
en los que sigue vivo el patronato, más allá
de la plena vigencia de las leyes.
Este proceso implica no solo a las instituciones del estado
sino a la sociedad en su totalidad. Implica, más que
un cambio de leyes o de paradigma, un verdadero cambio cultural.
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