*Publicación digital - Agosto 2009
Año I N°4

 

 

Corriente Justicia Social
El único camino: la participación popular

Por: Martha Arriola

Desde el 28 de junio venimos compartiendo con compañeros/as y organizaciones de la Corriente Justicia Social, diferentes análisis del proceso eleccionario, de la coyuntura en la que nos encontramos y el panorama nacional, regional e internacional que termina de configurar la situación macro. Compartimos en éste número de Aquí estamos algunas de éstas reflexiones en tanto le terminamos de dar forma a un documento del espacio que recupera de un modo más completo el fruto de éstos encuentros.

Es derrota y no hay "tu tía"

Seis años no nos alcanzan para revertir un proceso de destrucción sistemática de nuestra conciencia nacional y popular a manos de un proyecto neoliberal que caló hasta la médula de nuestra cultura. Es necesario y saludable reconocer, admitir, que acabamos de sufrir una fuerte derrota. Con todas las letras. Sin eufemismos. De lo contrario corremos nuevamente el riesgo de engañarnos y engañar, que es probablemente lo que más desalienta y confunde.
A los compañeros/as de la Corriente Justicia Social no nos sorprendieron los resultados de las elecciones del 28 de junio. Sí nos dejaron el corazón y el cuerpo con dolor y pesadumbre. Porque es una derrota al avance de un proceso que nos esperanza en torno al único objetivo convocante: lograr la felicidad del pueblo y la grandeza de la Patria.

Haciendo memoria…

La llegada de Cristina Fernández de Kirchner a la presidencia de la nación, en diciembre de 2007, significaba la continuidad de un proceso que nos había sacado de la crisis del 2001 ("el infierno") en la que como sociedad expresamos la imperiosa necesidad de poner al país en marcha, de recuperar un destino de producción y de inclusión social que evitara más abismo y más desintegración social, cultural, económica y política. Aquel mensaje; "que se vayan todos, que no quede ni uno solo" expresaba el hastío, la rebelión de un pueblo en marcha, pero también la profunda decepción con la política, con "los políticos" como expresión de una práctica denostada e impopular. Probablemente una de las conquistas culturales más importantes que Néstor Kirchner produjo en esos años fue justamente el recupero de la centralidad de la acción política como llave de cambio y de esperanza.

Uno de los ejes de discurso más poderoso del neoliberalismo nacido en el Consenso de Washington fue "hay que achicar el estado para agrandar la nación", con su desmantelamiento posterior, pero mucho peor que eso: a lo largo de la década del '90 se impuso la vigencia de una conciencia popular anti-estatal liberal. En ese sentido, otro logro invalorable que viene a reforzar el anterior es la recuperación del rol del estado, como mediador y redistribuidor de la riqueza. Cristina Fernández significaba la continuidad de un proceso de crecimiento económico sostenido a un promedio superior al 8.5% anual. El período más largo en crecimiento económico de los últimos 100 años!!! Se lograban reducir los niveles de desocupación a menos de un dígito después de 13 años, pasando del 20.4% en el 2003 al 7.8% en el 2008.

Sentimos también que era un orgullo para la Argentina haber llevado a una mujer a la presidencia de la nación, después de un proceso histórico tan duro del cual nunca soñamos que podíamos emerger en tan pocos años. Simbólica y materialmente sentimos que era el momento de afianzar también nuestros derechos y profundizar la conciencia de iguales. Poder hacer jugar en el escenario mayor de la política los valores de lo femenino, tan vituperados en la cultura machista.

La experiencia de gobierno de Néstor Kirchner fue necesariamente una experiencia de fuerte centralización del ejercicio del poder (algunos compañeros la describen como "revolución desde arriba"). Para nosotros/as no hay revoluciones desde arriba, o son con plena participación popular o no son revoluciones. Compartimos que el primer gobierno de Néstor Kirchner requirió de una fuerte dosis de concentración de poder para la toma de decisiones rápidas que marcaran el nuevo rumbo y lograran resultados, frente a una crisis profunda de confianza del pueblo en las instituciones políticas y, en particular, en los partidos. Pero también, y al mismo tiempo, consideramos que ese modo de construir era solamente una etapa, ineludible, pero nada más que una etapa. Como decíamos en nuestro documento fundacional, seguimos necesitando reconstruirnos junto con la organización social, cultural, gremial, política y económica en procura de una fuerza, convencida de la participación popular como constructora de cambio, democracia y ciudadanía. Volvemos a proclamar que el único camino de redemocratización de la política y del Estado y de profundización del proyecto es la participación popular.

Queremos reafirmar aquellos principios que determinaron para siempre que nuestra acción política es el compromiso de construir el poder del Pueblo en base a la lucha constante por la libertad, la justicia social y la igualdad.

De la transversalidad y otros ensayos…

Esperamos que ese estilo de construcción política diera paso a una convocatoria a la militancia en general, y particularmente a la militancia peronista. La promesa de la profundización del modelo en marcha sólo era posible con la necesaria participación organizada del pueblo en su conjunto. Y con la base peronista acompañando, conciente y organizada. Participando del proceso. Hubo intentos muy cortos para organizar al pueblo, sin convicción, sin apuesta seria: la experiencia Michelángelo, los espacios kirchneristas como Compromiso K, entre otros. Hay compañeros de la Corriente que manifiestan con crudeza no ver el proyecto nacional y popular ni a nivel nacional, ni provincial, ni local en algunos territorios de fuerte exclusión. Eso no es sólo atribuible a Néstor y Cristina. Es parte del complejo proceso que atravesamos, de la puja entre los diferentes sectores de verdadero poder económico en Argentina. El verdadero poder, el económico financiero, avanza en detrimento del pueblo. En ese sentido es que fuimos derrotados en estas elecciones.

Los contenidos históricos del peronismo se vapulearon en el discurso histórico del kirchnerismo. Primero, con una actitud que podía leerse como vergonzante; ni Néstor ni Cristina se atrevían a mostrar abiertamente su origen, militancia y concepción peronistas. Cada vez que nos juntamos en la Plaza de Mayo, terminamos un puñado de militantes cantando la marcha peronista, entre los que la 26 de Julio y La corriente destacamos por la pasión con que lo hicimos. En un gesto de reivindicación histórico, profundo.

Hacerse cargo de la historia del peronismo, de sus conquistas, de sus aciertos y de sus errores… desde la nueva construcción; ese era el camino. La apuesta por construir la transversalidad, a la que nos sumamos desde nuestra actitud orgánica, no fue seria. A las pruebas nos remitimos. ¿Qué tipo de transversalidad significa un Cobos, traidor nato, uno de los principales exponentes de las contradicciones y superficialidad de la construcción de la transversalidad como proceso de construcción política?

Muy bueno que expresiones políticas como el Frente Transversal de Depetri o ahora la CNMP de D'Elía o el Movimiento Evita de Pérsico fueran y sean parte de la construcción. Pero, lo decimos una vez más, no sólo no alcanzaba ni alcanza, sino que también es preciso e imperioso hacer una apuesta por la UNIDAD del campo popular.

El otro, no menos grave, pensar que en la Argentina se puede construir un espacio revolucionario sin la base peronista. El desprecio y descalificación con que, de ordinario, se refirieron a referentes históricos del peronismo, sin visualizar que conviven en el seno del movimiento un conjunto de prácticas y de referentes que no significan lo mismo; ni para la construcción, ni para la consolidación del modelo.

Un ejemplo baste como muestra. Denostar a Ishi, intendente de José C. Paz, al inicio del proceso para luego levantarlo como exponente fiel del modelo. Ni muy, muy, ni tan, tan… Allí, en el profundo corazón del conurbano, no están los enemigos del pueblo… como a veces los discursos reproducen. Hay que ver, finito, analizar los mapas por sección y por territorio… y reconocer con humildad también que para hacer frente a los verdaderos enemigos del proyecto, que son los poderes financieros y económicos reconcentrados, que son los exponentes del empresariado agrario, dueños de la Argentina; es preciso hacer una gran apuesta. Donde estemos los más, no los menos. Y avanzar en la consolidación de un proceso cada vez más revolucionario, que no se hace - insistimos una vez más- sin el pueblo.

Cuando Néstor Kirchner se hace cargo de la conducción partidaria del PJ a nivel nacional, interpretamos que iba con la intención de generar un estado de movilización y reorganización que traccionara efectivamente a los cientos de miles dispersos. La mesa de Consejo del partido nacional fue una nueva frustración. Un nuevo "como sí", que no solamente no sirvió para fortalecer el proyecto, sino que no significó ningún avance en la consolidación de la participación de la base peronista.

Si Kirchner no hubiera acudido a los intendentes peronistas para dar pelea, los resultados hubieran sido estrepitosamente peores!!! Entonces, más que hablar de traición (que las debe haber habido) hay que revisar la construcción política, los cuadros que conducen en cada lugar.

Para ir hacia esa profundización era imprescindible convocar al pueblo, comunicar la direccionalidad política de las acciones de gobierno y escuchar. Saber escucharlo e interpretarlo.
No hay por donde perderse si esa escucha se produce. Y no porque el pueblo siempre tenga razón (hay que ver qué escucha, de qué se nutre su pensamiento y cómo construye sus convicciones) sino porque la única verdad es la realidad como decía el Gral. Perón. Y si había confusión, si los medios habían logrado impregnar la conciencia popular, si los resultados concretos de las políticas públicas en algunos casos aún no se estaban registrando… si el conflicto del campo había provocado el cisma que los jinetes del Apocalipsis pregonaron; entonces, más temprano que tarde, con ese oído puesto en el pueblo, había que trabajar codo a codo con la militancia. Activarla, generar convocatorias locales, provinciales, asambleas con la presencia de Néstor Kirchner y las referencias de todos los espacios presentes en cada localidad, de todos los que defendemos el modelo, los de adentro del PJ y los de afuera del PJ; los cumpas de los movimientos y de las corrientes, los transversales y los piqueteros de D'Elía, los Evita de Pérsico y los que no están con él, los intendentes peronistas, que no sólo están para recibir recursos sino también para participar del proyecto. Precisamente porque representan la voluntad de quienes los votaron y es legítimo que quieran mantenerla. Probablemente era tarde. No por la falta de compromiso y voluntad de la militancia (en este sentido hablamos por experiencia propia) sino porque, desarticulada, sin organización política que la contuviera y escuchara, todavía presa de las contradicciones de la etapa neoliberal (como el propio gobierno!!!!!), no había ya ninguna posibilidad de revertir la debacle.

Reconocer los avances extraordinarios del gobierno nacional pero a la vez ser capaces de identificar sus contradicciones no nos empequeñece; ni al gobierno ni a la militancia. Más bien por el contrario, nos obliga a reflexionar cuánto nos falta por recorrer, qué débiles son aún nuestras prácticas democráticas y cuánto nos alejaron éstas décadas de los sueños de esa revolución inconclusa de Perón y Evita.

El voto no se derechizó; lo que lamentable y dolorosamente hemos perdido ha sido la oportunidad de ganar en conciencia política como pueblo. No enamoramos. No enamoró el gobierno. Algunos referentes provinciales, que el gobierno nacional identificó como exponentes de la política de gestión, lejos de enamorar… espantaron. No se comprometieron en el proceso para comunicar, ni para convocar, no fueron polea de transmisión, ni hacia la militancia y el pueblo en su conjunto, ni hacia el gobierno y el partido. Se presentaron en algunos territorios falsas opciones. No podíamos pensar que iban a ser tenidas en cuenta. Entonces, el voto no se derechizó… perdimos nosotros. Equivocamos táctica y, en el conflicto del campo en particular y de modo catastrófico visto desde hoy, también la estrategia. Conocer al enemigo… y que nunca tenga razón, porque es el comienzo de la derrota.

Los referentes políticos que el kirchnerismo ha avalado en algunos casos, que inclusive ha impulsado para conducir gestiones de gobierno determinantes para concretar el proyecto no han estado a la altura del desafío. Pensar que se pueden disimular la ausencia de gestión de gobierno o el retorno a políticas de franco retroceso como en el caso de la seguridad en la provincia de Buenos Aires es, por lo menos, una ingenuidad. Valoramos la actitud del gobernador Scioli en el conflicto del campo. Pero, al mismo tiempo, reconocemos que no pudo hasta al momento plasmar en obra de gobierno el proyecto político.

Luces y sombras en la provincia de Buenos Aires:

En éstos días se acaba de producir la llegada del ex intendente de Avellaneda, Baldomero (Cacho) Álvarez de Olivera al Ministerio de Desarrollo Social de la provincia. Es un signo de esperanza en lo que hace a la política de Niñez y Adolescencia del área porque explícitamente Álvarez ha dicho que no acuerda con la baja de edad de punibilidad y que viene a desarrollar una estrategia de inclusión para los pibes. Recordaba en su discurso de toma de posesión que hay que recuperar aquella consigna histórica del peronismo de "los únicos privilegiados son los niños" y comprometiendo que la mayor energía de gestión estará destinada a abordar este desafío. Álvarez ha definido la prioridad de su gestión, ha identificado que es ese el principal problema a atender y ha esbozado cómo piensa encararlo. Acordamos plenamente con ese diagnóstico y la elección de la prioridad. Celebramos que el actual ministro la encare desde las mismas coordenadas políticas. Deseamos que el tiempo perdido pueda recuperarse y apostamos con expectativas a esta nueva etapa.

Sin embargo, no podemos menos que volver a señalar que mientras no cambie la política de seguridad en la provincia, será muy difícil lograr mejoras sustantivas en el proceso de inclusión juvenil que quiere llevar adelante Cacho Álvarez. Mientras, desde su concepción y experiencia intente por su lado incluir a los adolescentes y jóvenes que están fuera del sistema y muchos de ellos en conflicto con la ley penal; por otro, la policía - autogobernada, sin norte ni conducción ni profesionalización, con una vuelta atrás impensable hace unos pocos años - profundizará el estigma y agudizará la vivencia de exclusión, discriminación y violencia, descargando en los pibes la responsabilidad de la situación de inseguridad de la provincia.

De las políticas públicas…
"A éste gobierno se le cuestiona lo que hizo bien, no lo que hizo mal"
( compañero de la corriente de Lanús)

Hemos ya expresado públicamente nuestro apoyo al gobierno nacional. No sólo en una solicitada de Página 12, publicada el 26 de junio, sino en la militancia cotidiana, en cada comunidad, sector, espacio en el que militamos. Por eso aquí, en virtud de profundizar el análisis de lo que nos pasa, por qué la derrota, qué habría (a nuestro entender) que modificar, tomaremos sólo algunos ejes. En La Corriente hemos reflexionado el hecho de no haber podido profundizar concretamente la ejecución del proyecto en estos últimos años. Algunos compañeros dijeron "no veo el modelo, veo medidas"; otros: "el modelo se expresa en las medidas". Ambas son ciertas. En todo caso falta profundizar, como ya venimos sosteniendo.

El pueblo no ha venido experimentando mejoras concretas ni en el plano simbólico ni en el material en el último año. Eso ha contribuido a que se desdibuje el proyecto en la experiencia cotidiana; un ejemplo que analizamos es el transporte en el ferrocarril, que sigue igual después de seis años de gobierno. Del mismo modo, en algunos distritos en los que los intendentes no juegan con el proyecto, sino que se travisten permanentemente, las villas y asentamientos han crecido. La comunidad está mucho peor allí, cada vez más grande y más pobre. También señalamos que lamentablemente son esos dirigentes los que logran sostenerse y revalidar sus espacios de conducción distrital. La deuda con el pueblo más pobre, esa es la deuda central que aún tenemos. "Rescatamos a la ESMA y eso está muy bien pero no rescatamos a doña Elsa de Billinghurst", es la frase en la que un compañero histórico de San Martín resumió el dolor y la indignación frente a esa realidad. La exclusión, los núcleos duros de la pobreza que aún existen, la brecha que nuevamente se amplía en función de la crisis internacional entre pobres y ricos, es sin ninguna duda el desafío pendiente.

¿Cómo, por qué en las barriadas más humildes del conurbano el voto se inclinó a De Narváez, a pesar de estar siendo beneficiados por obras de infraestructura como cloacas, vivienda o agua potable? Un aspecto seguramente, como ya dijimos, es y fue la forma y calidad de la comunicación. Pero otra, tanto o más importante, es lo que entendemos por participar. Participar de los beneficios de la acción de gobierno es un acto de justicia, participar del proyecto es el acto político que gana en conciencia popular real, es ser y sentirse parte, protagonizar (un eje que atraviesa a todos los sectores y dimensiones de la gestión de gobierno, también a los intendentes).

La 125.

Sin duda, el talón de Aquiles. Es necesario decir que es esa lucha la que nos llevó a dilapidar en meses los altos niveles de popularidad del gobierno hasta llegar a la derrota del 28. Adherimos y militamos para generar conciencia respecto de la importancia de sostener las retenciones. Dijimos a la orientación política de la medida, No al modo de implementarla. Que los cuatro sectores que lideran la Mesa de Enlace estén juntos, que la Federación Agraria quedara enfrentada al gobierno nacional no tiene solo que ver con Eduardo Buzzi sino también, y fundamentalmente, con la falta de un buen diagnóstico y de una estrategia acorde. No subestimar al enemigo, a su capacidad de ataque, a sus alianzas. Tampoco estuvieron presentes, protagonizando la lucha los mas de 300.000 campesinos y - de verdad - pequeños productores, productores familiares, organizaciones combativas que han estado históricamente defendiendo la tierra y el derecho a que sea de quien la trabaja. Desde La Corriente, además de movilizar, de participar con presencia activa en las diferentes acciones que se desplegaron (las carpas en la plaza de los dos Congresos, por ejemplo) desarrollamos actividades en las que acercamos la experiencia y la visión de los pequeños productores, para que se pudiera profundizar la mirada acerca de lo que estaba en juego. Pero esas actividades, organizadas desde la militancia desarticulada, en forma aislada, no movieron el termómetro, no llegaron a ser conocidas, comunicadas a la sociedad en su conjunto.

Y entonces?

Hoy, a poco más de un mes de las elecciones legislativas, estamos verdaderamente preocupados por la situación política que se ha planteado. La oposición, en sus diferentes matices, está golpeando brutalmente al gobierno nacional, al punto de - en algunos casos - ningunear la propuesta de diálogo que ha planteado el gobierno nacional, contribuyendo con esa actitud a fomentar un clima de desgaste rápido y golpe institucional. Hemos llegado a escuchar hasta a Cavallo!!!!!, que debería cerrar la boca para siempre en la Argentina, o al menos, el pueblo debería repudiar que opine uno de los personeros más claros de los vende patria, de los principales responsables de la degradación económica, cultural y política de nuestro pueblo. Denunciamos la actitud pro golpista de los referentes de la Mesa de Enlace, que no disimulan sus intenciones, que siempre fueron de desestabilización al gobierno que se animó a profundizar el proyecto productivo con inclusión social en marcha. La eterna denunciante Lilita Carrió es una de las principales responsables de la movida desestabilizadora. Lleva a su partido (cada vez más partido) a negar la participación en el espacio de diálogo abierto, profundizando el clima desestabilizador. Aprovecha la confusión reinante, donde la acción mediática profundiza su ataque y los gorilas exudan su odio visceral a la presidenta, por mujer y ahora sí, peronista; para golpear irresponsablemente al gobierno nacional, contribuyendo a su desgaste y desestabilización, siendo funcional a la más rancia oligarquía terrateniente de éste país en su intento golpista.

Algunas de las conquistas culturales más importantes, el rol del estado en la redistribución de la riqueza, está siendo nuevamente vapuleado. No sólo poniendo en duda su rol, sino calificándolo como "predador" en el discurso de apertura de la Rural. Ahora, como en los 90, volvemos a escuchar que los políticos se quedan con "la caja"; que deben venir otros que jamás conocerán lo que significa la pobreza aunque la menten y la traigan de los pelos a sus discursos, a poner orden y a devolver el sentido de patria perdido. Si Néstor y Cristina hicieron negocios privados poco santos, es problema de Néstor y Cristina. Que se encarguen ellos de explicarlo o no. Nosotros/as no acordamos con ese tipo de negocios, pero no mezclamos, no ensuciamos el significativo proceso de avance del proyecto nacional y popular que durante éstos años hemos vivido con la vida privada de la presidenta y su marido. Discutamos el proyecto de gobierno, discutamos cómo lo profundizamos y mejoramos. No le demos de comer a la gorilada que ya bastante gorda está.


¿Cómo seguir entonces? Pensamos que sólo se puede seguir si profundizamos el modelo y el proyecto. Ya decíamos que era indispensable que el pueblo participara en esta construcción y consolidación. Cuánto más en este momento, de debilidad y contra-ataque de la derecha.

Entonces reclamamos al gobierno nacional verdadera participación, ahora en defensa del proyecto, para lograr su profundización. Como decíamos en nuestro documento fundacional:

…"Nos faltan todavía políticas activas de recuperación del Petróleo privatizado, de los servicios Públicos subsidiados, y del control de la inflación. Pero en lo que se debe mejorar sustancialmente es en la distribución de la riqueza, en la incipiente inclusión social …"

El diálogo es una buena herramienta, ojalá de frutos. Ayudará a retomar el eje de la centralidad política para sacar el país adelante. Pero también volvemos a plantear la necesidad imperiosa de recuperar "que todos los desperdigados, que quedamos como flecos al viento del desguace del Movimiento Peronista, nos reencontremos. Volvemos a la idea de ese Movimiento Peronista que convocó a radicales, forjistas, socialistas, laboristas e hizo síntesis de su momento. Volvemos a los programas de los años de resistencia, que desde la clase trabajadora, pero recogiendo las aspiraciones legítimas de otros sectores de la comunidad, fueron capaces de lanzar una amplia convocatoria con el fin supremo de defender el derecho a la autodeterminación nacional. Para sostener un proyecto de estas características, que al igual que las transformaciones que provocó el peronismo a partir de 1945 , deberá resistir las presiones de los grupos de poder y las limitaciones que pretenda imponernos una globalización que se ha transformado en un nuevo tipo de colonialismo, ahora manejado por las trasnacionales, es necesario la transición desde la actual Democracia liberal de los Partidos Políticos hacia una Democracia Social de Participación Plena, donde el protagonismo activo de las Organizaciones del pueblo fortalezca la representatividad y capacidad de movilización popular."