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Asignación
universal por hijo
Ausencias
Obra fotográfica de Gustavo Germano
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Con la plata de los jubilados
El financiamiento del Programa de Asignación
Universal por Hijo ha sido, también, motivo de duras
controversias. Fuerzas políticas, especialistas en
economía, organizaciones e instituciones vinculadas
a la temática y opinólogos de toda laya, fueron
consultados por los medios. En un repaso esquemático
podemos encontrar tres posiciones.
La del propio gobierno que considera virtuosa la fuente de
financiamiento a través del ANSES por cuestiones de
factibilidad concreta y por su significación política
o ideológica, plasmada en la sentencia muchas veces
repetida por la Presidenta: "los recursos de los trabajadores
deben servir a los trabajadores y a los que todavía
no han conseguido trabajo", aludiendo a la recuperación
para el Estado de los fondos previsionales, antes en manos
de las AFJP.
La de la oposición más dura no es una voz homogénea
ni tiene posturas consensuadas pero la podemos sintetizar
con el anatema muchas veces reiterado por el senador Gerardo
Morales (UCR) y la diputada Elisa Carrió (Coalición
Cívica): El Programa se financia "¡con la
plata de los jubilados!".
Un tercer grupo tiene su principal vocero en el diputado Claudio
Lozano (Proyecto Sur - Interbloque de los once) tal como lo
consigna el diario Clarín: "Justamente el financiamiento
le valió a la medida críticas tanto de la oposición
dura como de dirigentes de centroizquierda como Claudio Lozano,
que lo cuestionó como "un financiamiento absolutamente
regresivo" (Ver
nota). Esta posición, quiéranlo o no, es
funcional a la de la denominada "oposición dura"
que, quiéranlo o no, huele a AFJP.
Combatiendo el capital
En los dichos, la posición más
reiterada por la Coalición Cívica en cuanto
al financiamiento es que los fondos deben provenir de gravar
la renta financiera que hoy se encuentra exenta de pagar impuestos.
Esta simplificación es funcional a la construcción
imaginario - política en la que Carrió viene
trabajando denodadamente, según la cual el gobierno
de Cristina Kirchner es una cruza de la dictadura militar
y Menem. En este caso, acuerda "pactos" perversos
con lo peor del sindicalismo y defiende la Patria Financiera.
En los hechos, es decir en los Proyectos de Ley presentados
por la diputada Carrió, el crucial tema del financiamiento
es más complejo. Sintetizando, podemos decir que el
FINCINI (Fondo para el Ingreso Ciudadano de la Niñez)
se compone desde una combinación de: aumentos en las
contribuciones patronales, aportes del responsable del pago
de las Prestaciones sobre Riesgos de Trabajo, la derogación
de la Ley de Asignaciones Familiares y sus leyes y decretos
modificatorios en los beneficios relacionados, la reasignación
de partidas hoy destinadas a otros programas sociales que
pasan a integrar el Fondo, la reforma de la Ley de Impuesto
a las Ganancias eliminando las deducciones por cargas de familia,
y la unificación de los mínimos no imponibles.
Por fin llega en esta enumeración la tan pregonada
generalización de la base tributaria mediante la eliminación
de exenciones, como el de la renta financiera. Como esto no
alcanza, se agrega "los recursos que fije el Congreso
en el Presupuesto General de la Nación hasta cubrir
la totalidad del financiamiento". Convengamos que es
un poco más complejo que el sencillismo que hemos oído
repicar: Que no "la paguen los jubilados", que la
paguen los que más tienen "gravando la renta financiera".
¿Por qué no se explicita claramente al público?
Es cierto que el tiempo de los noticieros no da para mucho.
Es cierto que en los "programas de debate político"
a los que la diputada asiste frecuentemente, nunca nadie le
repregunta nada. Es cierto que, muchas veces, en política
sigue valiendo la regla de "Simplificación y enemigo
único", que impuso el nazismo. No sabemos qué
pensarían amplios sectores de asalariados para los
que la Asignación Familiar es un derecho adquirido
y parte de su cultura. Desde luego hay que explicarles que
no tienen que asustarse, que no pierden este beneficio sino
que les va a llegar por otro camino, el FINCINI que se crea
al efecto y se compone del abanico de variables que acabamos
de enumerar. ¿Se quedarán tranquilos? El FINCINI
no es un nombre muy tranquilizador. No somos economistas,
así que no podemos ponderar con fundamento qué
repercusión puede tener hoy una suba en las cargas
patronales, cuando uno de los principales desafíos
que tenemos como sociedad es terminar con el trabajo en negro
y avanzar decididamente hacia "el trabajo decente",
pero no parece la mejor medida. Tampoco qué sucedería
con el costo del crédito si se grava la renta financiera
en un contexto de crisis global (habría que aclarar,
también, que la actual legislación exime a las
"personas físicas", por ejemplo el depósito
a plazo fijo, y no a las empresas, sociedades anónimas,
etc.). Más allá que nos parece razonable y de
toda justicia avanzar en este sentido, dudamos de que sea
este el momento ni que exista viabiliadad política
para encarar esa reforma, tantas veces postergada.
No estamos afirmando que el proyecto de la diputada Carrió
sea descabellado o inviable. No tenemos capacidad ni elementos
y no queremos ser otros opinólogos. Afirmamos un hecho.
En los debates y dichos que se vuelcan en los medios, no se
explicita la propuesta, se la simplifica, haciendo hincapié
en uno de los componentes (gravar la renta financiera, sin
aclarar que es de las personas físicas, hoy exentas)
que, además, tiene una gravitación porcentual
menor en la conformación del Fondo. Desde este hecho,
arriesgamos una suposición: Carrió sigue en
su estilo y política de propaganda los consejos de
Paul Joseph Goebbels.
Nos eximimos de hablar del Proyecto de Ley
del Senador Morales porque el tema del financiamiento lo despacha
con una liviandad inmoral. Bajo el pomposo título de
"Financiamiento" consigna:
"Artículo 14º: El financiamiento provendrá
de la partida anual asignada en el Presupuesto General de
la Nación al Ministerio de Desarrollo Social de la
Nación , quien deberá prever la totalidad de
los recursos necesarios para cumplir con el "Plan Nacional
de Asignación Universal a la niñez y la adolescencia"
creado por la presente ley", que es una fórmula
hecha que se pone cuando no se tiene ni la menor idea de dónde
pueden provenir los recursos.
En cuanto al Proyecto de Claudio Lozano,
sólo vamos a señalar una circunstancia decisiva
y común a casi la totalidad de las iniciativas políticas
del progresismo de los "dirigentes de centroizquierda"
de que habla Clarín, eluden en su análisis un
tema crucial en política: el poder. Casi nunca se preguntan
sobre si existe una construcción política con
suficiente poder como para encarar las reformas que proponen,
ni mucho menos elaboran estrategias ciertas de construcción
de poder. Repasemos un fragmento de la propuesta de Claudio
Lozano consignada en el informe "FRENTE AL DEBATE DE
LA ASIGNACIÓN UNIVERSAL - COSTOS - FINANCIAMIENTO -
NEGATIVA OFICIAL" en el que, entre otras fuentes de financiamiento
señala: "
monto total de subsidios hoy vigentes
y que sostienen, de manera dominante, los fracasados modelos
de transporte y energía que hoy tiene nuestro país.
Modelos que exigen revisión y que, en tanto se fundan
en el mantenimiento de una extraordinaria renta petrolera
en manos privadas, permitirían recuperar recursos públicos
para el objetivo que nos preocupa: terminar con la infantilización
de la pobreza. Regímenes de Promoción concentrados
en firmas con posiciones dominantes, que no han tenido efectos
virtuosos sobre la inversión y que también debieran
replantearse. Exenciones impositivas que reflejan la posibilidad
de recuperar recaudación con la puesta en marcha de
un tratamiento distinto de ciertos impuestos (Ej.: las exenciones
en ganancias representan para el 2010 pérdidas por
$7000 millones). La situación en materia de contribuciones
patronales de carácter previsional que fueron reducidas
a la mitad en 1993 en el marco de la Convertibilidad y que
hasta hoy se mantienen en dicha situación y, por último,
la posibilidad de poner en marcha la estrategia de asignación
universal a través de un financiamiento transitorio
propiciado por el uso de reservas del Banco Central
".
Tememos que, por este camino, pueden pasar otros quince años
sin que se concrete el tan urgente auxilio a la niñez
en situación de pobreza e indigencia. Esta desproporción
entre sus propuestas y el poder concreto para llevarlas a
la práctica los torna inofensivos para los poderosos.
Su permanente y continua crítica al gobierno de Cristina
Kirchner los torna funcionales a los intereses que combaten.
Por eso están tan frecuentemente en el diario La Nación,
en Clarín, charlando por televisión amablemente
con Joaquín Morales Solá o jugando a la revolución
en El Juego Limpio que propone Nelson Castro.
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