*Publicación digital - Marzo/Abril 2010
Año II N°6

 

 

Asignación universal por hijo


Ausencias
Obra fotográfica de Gustavo Germano

¿Universal, parcial o doblemente universal?

Desde algunos sectores de la oposición, una de las críticas más reiteradas a la medida oficial de implementar la asignación universal por hijo fue, justamente, que no era "universal". El principal vocero de esta posición fue el senador radical Gerardo Morales.
Si realizamos la experiencia de poner en un buscador palabras claves como "asignación universal", "Morales", "clientelismo", "rehen", "focalizada", etc., pueden aparecer alrededor de 450 entradas que van desde los grandes medios hasta los últimos suburbios de los blogs, donde aparece la posición de Morales repetida hasta el paroxismo. Perfil, Clarín, La Nación y, más temprano que nadie, Magdalena. Porque ya el 21 de octubre de 2009, días antes del anuncio oficial, en el programa radial de Magdalena Ruiz Guiñazú, el senador jujeño y Presidente de la UCR esbozó su pensamiento. La versión gráfica de la nota radial que podemos encontrar en www.continental.com.ar se titula "Morales remarcó que el plan de asignación universal que propone el gobierno profundiza la pobreza y el clientelismo". Desde luego, Elisa Carrió lo acompañaba en ese trance. Lo de "profundizar la pobreza" nace justamente de su no universalidad, ya que el gobierno tiene por este medio: "a las familias pobres de rehén". Tempranamente, entonces, hace un llamamiento a "trabajar sobre el concepto de la universalidad". Es un tema grave y no tenemos más elementos que lo aprendido en Lógica de 4º año del bachillerato, hace ya muchos años. Pero intentémoslo.

Notas relacionadas
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* Otra mala noticia
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Con la plata de los jubilados
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Hay una sola clase de hombres
Documentos y fuentes
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* Proyecto de ley: "Programa de Asignación Universal para la Niñez, la Adolescencia, y la Atención Natal y Prenatal". Ernesto Sanz, Gerardo R. Morales y otros. 2006
* Proyecto de ley: "Creación del Programa de Asignación Universal para la Atención Prenatal, Natal, la Niñez y la Adolescencia…". Ernesto Sanz, Gerardo R. Morales y otros, 2009
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Comparación con planes sociales de otros paises, alcance y monto del beneficio
Es el más ambiciosa de la región

Existe un universo formado por todos los niños y niñas argentinos, es decir todos los ciudadanos menores de 18 años. La situación de este universo antes del lanzamiento del "Programa de Asignación Universal por hijo para Protección Social" era que un sector de ese universo percibía el beneficio de una Asignación, ya sea porque sus padres tienen un trabajo "en blanco" y lo perciben en su salario, o porque como autónomos les era reconocida a la hora de presentar la declaración jurada de "Ganancias"; y otro sector de este universo carecía de este beneficio, sea porque sus padres son desocupados, tienen un trabajo informal o están trabajando "en negro". Bien, en consecuencia, la Asignación no era universal ya que no alcanzaba a todos los individuos que componen ese universo. ¿Qué hacemos para lograr la universalidad? Por los dichos que aparecen en los medios parecería que la propuesta de Morales es que le otorguemos a todos los niños una asignación, es decir, para que sea universal hay que dársela a todo el universo (a los que ya la tienen y a los que no). Si esto es así pasaríamos a tener nuevamente dos grupos (los que la cobran dos veces y los que la cobran sólo una) y no una "universalidad". No parece un camino muy lógico. Pero es lo que se desprende de los dichos y comentarios de la mayoría de los diarios. Cuando Clarín toca el tema, consignando los dichos de Morales ("El radical cuestionó que el sistema no sea universal y mantenga "la focalización de los planes".), comenta: "La jefa de Estado presentó la asignación como "universal", aunque en realidad es que no se suma al beneficio similar que ya cobran los empleados en blanco" (Clarín.com, 29 de octubre de 2009). ¿Cómo se les puede ocurrir que para que sea universal a un sector que ya la tiene se le sume el nuevo beneficio? Por este camino, cuando se consagró el "voto universal" en la Argentina, incorporando a las mujeres que carecían de este derecho, a los hombres se los debería haber habilitado a votar dos veces.
¿Cuál es el concepto de universalidad que, finalmente, sustenta Morales? Vayamos a las fuentes. En el 2006, el senador Sanz acompañado de Morales y otros presenta un proyecto de Ley creando el Programa de Asignación Universal para la Niñez, la Adolescencia, y la Atención Natal y Prenatal (Expediente S-2563/06).
Bajo el Título "Destinatorios", el Artículo 2º establece:

"Dicho programa está destinado a:
a) todos los menores de 18 años, argentinos y residentes,
b) todas las mujeres embarazadas, argentinas y residentes.
Quedan excluidos de las asignaciones de la presente ley todos los trabajadores que se encuentren contemplados en la Ley 24.714; y todas aquellas personas que, cobren un monto igual o superior al establecido como límite máximo excluyente en la Ley 24.714 y su reglamentación".

Es decir, la ley de Asignaciones Familiares. Como es lógico, los que ya cobraban una asignación "quedan excluidos" del beneficio. Con matices de forma, esta posición se parece muchísimo a la implementada por el gobierno.
Ahora bien, el 7 de mayo de 2009, Sanz y Morales presentan un nuevo proyecto de ley sobre la materia. El nuevo proyecto se titula: "Creación del Programa de Asignación Universal para la Atención Prenatal, Natal, la Niñez y la Adolescencia. Creación del Programa de Ahorro Universal para Niños, Niñas y Adolescentes" (Expediente 1230-S-2009). Como es ostensible se trata de dos creaciones y dos cuestiones unidas en una misma ley. Desde luego, el Proyecto de Ley está dividido en dos capítulos, correspondientes a cada una de las creaciones. Así que vamos a ocuparnos sólo del Capítulo I. En realidad, se trata de una copia del Proyecto presentado en el 2006 con algunas pequeñas modificaciones.
Pero en el Artículo 2º se da una modificación sorprendente, ya que la nueva versión elimina el párrafo donde se consignaba que los que ya perciben la Asignación Familiar quedan excluidos del beneficio. La nueva redacción del Artículo 2º, se limita entonces a señalar:

Destinatarios
Artículo 2º: Dicho programa está destinado a:
a) todos los menores de 18 años, argentinos y residentes,
b) todas las mujeres embarazadas, argentinas y residentes
.

Todo el resto de los artículos son prácticamente idénticos. No existe la menor referencia a la Ley 24.714, no se la modifica, ni se la deroga, ni se establece que sus fondos (unos 18.000 millones de pesos al año) deban transferirse para solventar en parte este nuevo Programa. Nada.
Para que la Asignación sea "universal" hay que dársela a los que no la tienen, para que todos la tengan, como lo sostenía y lo firmó el propio Morales en el 2006. Es tan sencillo que da un poco de vergüenza ajena que se haya debatido tanto y se le haya dado tanto espacio a este tema. Sólo bastaba recordar aquello de "Todos los hombres son mortales. Sócrates es un hombre. Por lo tanto, Sócrates es mortal" que bostezando leíamos en los manuales de lógica del bachillerato. "Todos los niños son beneficiarios de una asignación. María, Juan, es un niño. Por lo tanto, María, Juan, es beneficiaria/o de una asignación". Sin embargo, para Morales es: "Por lo tanto, María es beneficiaria de una asignación y Juan de dos". Por más que echemos mano a la lógica de primer orden, a las proposiciones universales, a los cuantificadores universales de la lógica matemática, la propuesta del senador Morales no cierra.

Pero alguna lógica debe tener, aunque no nos sirvan las herramientas de la lógica para entenderlo. Un pequeño agregado en el Artículo 1º del nuevo Proyecto de Ley nos da una pista cierta. En el Proyecto del 2006 se establecía que "El objetivo del mismo, es otorgar una asignación monetaria" y mencionaba los conceptos: "a) asignación mensual por menor; b) asignación mensual prenatal"; etc. La versión 2009 agrega: "El objetivo del mismo, es garantizar un mínimo de ingreso ciudadano para todos los niños/as y adolescentes del país. La aplicación se efectivizará a través de una asignación monetaria, en concepto de…" y se consignan los mismos conceptos que en el anterior proyecto.
Para tratar de entender lo que está diciendo Morales hay que ir a las fuentes, y la fuente es Elisa Carrió.
Sin duda, podemos considerar a la diputada Carrió como una pionera en la conquista de la Asignación Universal a la niñez. En 1997 presentó junto a Elisa Carca el primer Proyecto de Ley sobre la materia. Ya entonces acuña el concepto de "ingreso ciudadano a la niñez". De hecho, el Proyecto de Ley se titulaba "Fondo para el Ingreso Ciudadano de la Niñez" (FINCINI). Desde luego que la creación de este Fondo elimina las Asignaciones Familiares y elimina la deducción por hijo del impuesto a las Ganancias. Este término "ingreso ciudadano", de marca registrada, es el que ahora se cuela en el nuevo proyecto presentado por Morales el año pasado.
Ya que es inútil el uso de la lógica para entender el "concepto de universalidad" del Senador Morales, permítannos usar la imaginación.
Mayo del 2009, se va consolidando el heterogéneo conglomerado opositor. Todos los temas pueden ser frentes de confrontación. También la "agenda social" y el descubrir que hay pobres en la Argentina e intentar contarlos para poder afirmar que ahora hay más pobres. En este contexto cobra especial impulso el tema de la Asignación Universal. Morales ahora se sienta en la misma mesa que Carrió. No los une el amor sino el odio común al común enemigo, "los K". No importa ahora que cuando Elisa Carrió volvió con su proyecto de Ley en los años 1999 y 2001, no tuviera el menor eco en el gobierno de De la Rúa, del que Morales fue, justamente, viceministro de Desarrollo Social. Hay que acordar estrategias y discursos comunes. En el tema asignaciones, el proyecto que Morales suscribe en el 2006 no es muy funcional con la postura de Carrió. Excluye del beneficio a los que ya cobran la Asignación Familiar y en sus fundamentos hay expresiones como "Esta asignación está destinada a las personas más necesitadas de la sociedad" y una afirmación muy poco oportuna y fatídica para el nuevo discurso, ya que al definir la naturaleza del proyecto afirma que se trata de un "Programa de carácter universal y focalizado en la población más vulnerable".
Rápido, hay que presentar otro Proyecto de Ley que no se parezca en absoluto a las posiciones del oficialismo y pueda convivir con el de su socia en el odio. No hay mucho tiempo para ocuparse del tema. Tal vez un asesor desganado es el culpable. El nuevo Proyecto se limita a borrar todo vestigio de "exclusión" a los que cobran la Asignación Familiar y de expresiones poco convenientes en los fundamentos. Ya que están le agregan lo de "ingreso ciudadano a la niñez", como un guiño a su nueva socia en el odio. No importa si lo que queda es un mamarracho. Ya puede criticar al gobierno por su falta de universalidad, ya puede afirmar en Clarín, junto a Carrió, que el proyecto del gobierno mantiene "la focalización de los planes". Todo sea por los niños.

Ampliando la universalidad

En el otro extremo del tenso arco ideológico de nuestro país, nos encontramos con una buena noticia. Página 12 publica en su edición del 17 de marzo del 2010 que "Se ampliará la asignación por hijo a los monotributistas de categorías más bajas y, tal vez, también a los temporarios, con lo que abarcarían 150 mil nuevos beneficiarios". ¿Puede "ampliarse" algo que es universal? No parece muy razonable. En la misma nota se anuncia que está en estudio una suba del salario mínimo, lo que implicaría el ingreso de más beneficiarios, ya que el beneficio no alcanzaba a los trabajadores no formales cuyos ingresos superaran el del salario mínimo. Las medidas son un tácito reconocimiento por parte del gobierno de la no universalidad de la asignación. Lo cierto es que, con este anuncio, el gobierno sigue demostrando su voluntad política inquebrantable y tener más reflejos que la oposición liderada por Morales, encerrada en su discurso de acusaciones de "clientelismo", "asignación focalizada", y que por este camino el gobierno pretende "tener de rehenes a los pobres", francamente insostenible desde la mecánica de implementación que establece el Programa.
Por su parte, Elisa Carrió, en vez de analizar y profundizar estas sencillas cuestiones prácticas que ahora el propio gobierno anuncia, o profundizar el debate sobre si este tipo de derechos debe seguir vinculado, directa o indirectamente, al mundo del trabajo, ha preferido basar su oposición en una vaga y siniestra conspiración, al afirmar que el Programa "es una trampa", ya que nace de "un acuerdo" con Hugo Moyano, para que "tenga clientes también en los desocupados". Fiel a su estilo pontificó en conferencia de prensa: "Moyano quiere controlar a los que no son trabajadores para su propio proyecto político; es un acuerdo entre el peor sindicalista de la Argentina y la presidenta de la Nación", por lo que "es perverso lo que hace la presidenta".
Analizar estas declaraciones excede con creces las posibilidades de nuestro modesto manual de Lógica.

Mientras Morales le sigue dando vueltas al tema de la universalidad y tratando de demostrarnos que una familia "profundiza la pobreza" porque ahora pasa a cobrar limpia y dignamente una asignación de $180 por hijo; mientras Elisa Carrió, en un salto encomiable de imaginación, parece sugerirnos que la "dictadora" Cristina Fernández de Kirchner es Videla y ella, en consecuencia, una especie de Alfonsín redivivo que denuncia un perverso "pacto" con el peor sindicalismo; mientras sigue sonando y sonando este ruido mediático sin sentido; está avanzando en Argentina el más importante programa de equidad social, tanto por su escala, por el volumen de fondos transferidos a los sectores más vulnerables de la sociedad, como por su efectiva vinculación con la reparación de derechos vulnerados.
En esta Argentina del Bicentenario contamos con un instrumento que incide eficazmente en la protección de los derechos básicos de alimentación, educación, salud e identidad de más de tres millones y medio de niñas y niños argentinos que estaban excluidos.
Nunca se había dado un paso tan importante en el cumplimiento efectivo por parte del Estado de las retóricas sobre los Derechos del Niño.